Un poema que habla sobre ir en un carro a las diez de la noche con Lin Manuel Miranda

Detrás de cada letra que hilvano desde la memoria
hay una casa dorada

Esta ciudad contiene varias cosas: mi historia
Un edificio en llamas un cartel de bingo que titila en medio de la noche

Lin Manuel Miranda me acompaña a tomarle fotos a los
grafitis desde mi carro

La brisa de esta esquina del país golpea con más brío, con prisa.

A él le parece que esa ráfaga permanente que lo encara es un beat
Y va cantando algo que no alcanzo a entenderle

Que tierno, pienso
Y en ese mismo instante, 5 de julio se despliega frente a nosotros
Oscura, misteriosa

Si no tuviese un beso marcado en cada esquina
Como hitos balneares
Diría que esta calle es lo que queda cuando cuando cierro los ojos

Un sistema nuevo
Un lienzo en negro que pintamos atravesándola
armando incendios por la ventana
rompiendo con la mano el vacío estelar

Señalo un edificio enorme junto al lago y le pregunto si lo alcanza a ver
Yes I can see it, what it is?

Le explico varias cosas
menciono un beso, menciono un chico con el pelo largo,
Menciono una entrevista, un viaje a Punto Fijo, los nombres de varias mujeres, menciono algo sobre Caracas en agosto
Le describo unos días y otros más
Hablo de Andrés y de una noche de diciembre
De Frances, de distancia, de su boca yendo y viniendo
llena de besos míos
de algodón y de tiempo

Le pregunto a Lin si sabe lo que es despedirse
And he goes like ‘saying goodbye’

No sé cuál es la distancia entre ‘adiós’ y ‘goodbye’. No sé si en ambos lados del lenguaje significan lo mismo, no sé si una mano estendida en el aire moviéndose de un lado al otro sea el puente que las une.

Y sí, despedirse es escencialmente alzar la mano y decir
Tiene pasos, como todo lo que deja huellas

Despedirse es matar un instante
Mirarlo al revés
obligarlo a ser recuerdo
tiempo perdido
salvavidas.

Lin va cantando en voz baja en inglés y me pregunta si tengo algo de Rubén Blades que podamos escuchar

La ciudad que va viendo contiene esta historia, la mía, las ajenas.

Pudimos ser invencibles
Si no hubiésemos abusado de las alas.

La nostalgia es una estafa del tiempo.

Lin me dice que hicimos lo que tuvimos que hacer
Y tiene razón

Pero qué hacemos con tanto milimetraje, Lin
dónde lo ponemos a salvo de la memoria
Van los vidrios abajo y la música sonando

Musike y pavor

Cuando intento hablar pequeñas implosiones me invaden la boca
decir no es solo articular palabra ni ponerla una al lado de la otra
Apenas digo sí
Que aquí también
Que queremos
Que podemos contar

Me gustaría entender más y sentir menos
porque esto
es como si me lloviera por dentro mientras alumbra el sol

Él me mira como uno mira a quien no puede ayudar
Y señala con un dedo lugares desde su ventana
Dice que en estas calles besó por primera vez
Que aquí perdió su virginidad y allá escribió su primer guion

Que nada de eso es en esencia verdad, pero si la cuenta, si le pone recuerdos a los lugares que va viendo, esta se convierte también en su historia.

Yo sigo manejando
buscando la ciudad que ya no tengo

Él va armando una ciudad que no me conoce.

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Acerca de Mónica Gómez Vesga

Preguntante.

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