Leila, oh Leila

Qué es y qué no es el periodismo literario: más allá del adjetivo perfecto

Crónica: el bovarismo, dos mujeres y un pueblo de La Pampa

Un perfil de Palito Ortega

Buscando a Nicanor: un perfil sobre Nicanor Parra

Ya no será, ya no: un perfil sobre Idea Vilariño

[…] El primer libro de Idea Vilariño se llamó La suplicante y, publicado en 1945, incluyó siete poemas. “En la arena caliente, temblante de blancura / cada uno es un fruto madurando su muerte”: diecisiete, diecinueve, veinte años: esa edad tenía ella cuando escribía versos así.

Vestía, de negro o de violeta oscuro, trajes y blusas –extrañamente, blancas–, y collares de perlas de una vuelta o de dos. Usaba a veces aros, a veces boinas. El pelo recogido en torzadas, rodetes, suelto al hombro. Las fotos del verano sugieren que se bronceaba demasiado, que alcanzaba un color de miel intenso, saludable, que eso la hacía sentir bien. Sus retratos son versiones de lo mismo: la frente un médano, los pómulos bruñidos, nunca sonrisas. Los ojos, hastiados más que tristes, o viendo algo que nadie más ve.

Trabajaba en la Sala de Arte de la Biblioteca del Museo Pedagógico.

Después llegó la enfermedad, y entonces todo eso importó poco […]

Retratos definitivos: un perfil sobre Sara Facio

Máquina Fogwill: un perfil sobre Rodolfo Fogwill

El mago manco: un perfil sobre René Lavand

Crónicas cautivas

El rastro en los huesos

Introducción a la teta

Reivindicación del misionero

Diatriba contra la juventud

Me gusta ser mujer (y odio a las histéricas)

[…] A los siete años, entonces, estaba segura de cuatro cosas acerca del sexo: a) que consistía en la introducción de una semilla; b) que eso probablemente se llamara coger —yo era intuitiva—; c) que se hacía con las manos o con tenazas, y d) que era algo muy feo que hacían los varones y que las mujeres, probablemente, padecíamos.
 
Putas. Eran todas putas. Las que atendían al sodero en bata, las rubias, las viejas que no usaban enagua. Si caminabas moviendo el culo, eras puta. Si volvías a tu casa después de las once de la noche, eras puta. Puta era la que iba al colegio con las uñas pintadas, puta la divorciada y puta la hija de la divorciada […]
Anuncios

Acerca de Mónica Gómez Vesga

Preguntante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: