Episodio epistolar

Escribes poemas
porque necesitas
un lugar
en donde sea lo que no es.

A. Pizarnik

Te soñé anoche con el pelo corto, como me dice la gente y las fotos que eras años antes de conocernos. Estuviste de espalda todo el tiempo, salvo en un momento en el que me viste con ojos de reconocimiento y te quedaste fijo, mirándome el rostro o quizá los agujeros que se me hacían en los cachetes cuando me reía con el cuento de alguien más que no era importante en ese momento y ciertamente no lo es ahora.

Es la cuarta vez que sueño de ese modo esta semana, digo, te sueño en pasado. Quisiera conversarlo con un extraño en una plaza a ver qué opina desde el total desprendimiento que nos da no conocernos, pero no me siento segura en las plazas de aquí ni en sus extraños. Puedo pensar que esto se trata de haberte conocido at a very strange time in my life o de no saber dónde estás (ni con quién ni haciendo qué maravillas modernas que mientras escribo, se van convirtiendo en historia). Pero te repito, me repito, te escribo para hacerte existir, o volver, que terminan siempre siendo lo mismo.

Mientras tanto, la casa está sola, el pasillo que da al ascensor está solo, el estacionamiento está solo. Nadie me ve prender este porro, pero dejo constancia de que lo hago. Me habitan mis miedos y mis dudas y mis noséqués y mis quehaceres inauditos que no dejo ir porque (obviamente) tengo esa tendencia a ser exagerada, a no querer dejar ir nada de lo que por derecho o suerte me pertenece.

La gente se abrazaba ayer con sus queridos celebrando que algo se acababa y algo estaba comenzando (como si ese no fuera el curso natural de la vida a diario), pensé en un futuro alterno al que nos espera en el que esos primeros choques sean de frente en tu pecho. Soy cursi. Iug. ¿Cómo estás haciendo para no sentirte triste, hundido por la inmensidad de un mar que no te cabe en los ojos? Quisiera, entre tantas muchas cosas, salir volando a buscarte en cada página en blanco, en las cosas no escritas, en el metal fundido, en las canciones que no has oído porque me parece que estás en alguno de esos lugares o eres uno de ellos, o ambos porque cabes en muchos lados y en muchas partes muchas veces.

(Por cierto, me lo imaginé como Cartier-Bresson el mismo día en 1959). Hola. Chao.

tumblr_nhdpnbc6xa1qa70eyo1_1280

Anuncios

Acerca de Mónica Gómez Vesga

Preguntante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: